Luces, cámara, segregación: breve reseña biográfica de Hattie McDaniel
Hollywood es la ciudad de las estrellas, su nombre trae a la mente los reflectores, las estatuillas doradas, el paseo de las estrellas y el Monte Lee, en el que se encuentran las letras que te indican que estas en el lugar en donde todo es posible. Sin embargo, conquistar el escenario, o la pantalla grande, puede ser más difícil de lo que parece, sobre todo durante determinados contextos.
Hattie McDaniel es un ejemplo de ello, y no es que las actrices afrodescendientes de la actualidad puedan desfilar sobre las alfombras rojas o participar en las cintas más famosas como si nada o con total facilidad, pero las dificultades de querer pertenecer al mundo del espectáculo siendo una mujer negra y lesbiana en los años 30 y 40 del Siglo XX eran mayores a las que se viven en la actualidad, pues no sólo debía enfrentar comentarios racistas si no que las leyes de la segregación racial seguían vigentes en varios estados, California era uno de ellos.
McDaniel es reconocida por su papel en una de las películas más importantes de la historia del cine, pero también fue la menor de 13 hermanos hijos de padres que, tras vivir como esclavos, fueron y se fueron de Kansas, ciudad natal de la actriz, a Denver. Llegó a California con la intención de continuar con su carrera artística, que había empezado con el grupo de teatro formado con algunos de sus hermanos y sepultado por la crisis de la gran depresión. Los problemas económicos la obligaron a tomar un empleo como conserje en un el Suburban inn, pero la suerte o el destino, le dio ahí la oportunidad de demostrar su talento y, al poco tiempo, consiguió el papel protagónico del show que ahí se presentaba, mismo que interpretó durante dos años.
David O. Selznick, la escogió para el papel de Mammy, pese a que su carácter altivo y sarcástico chocaba con el que debía tener dicho personaje. Es necesario mencionar que no la dejaron ir al estreno de la película. Aun así, la película se convirtió en un éxito, tanto así que se le considera de las más significativas en la historia del cine y convirtió a McDaniel en la primera mujer negra en ganar un premio óscar. No obstante, este logró no cambió mucho para la actriz, pues no se le permitió sentarse con sus compañeros de reparto y su mesa se encontraba al fondo del salón, lejos de las luminarias que mencionamos al principio.
El racismo de la época le quitó el reconocimiento en varias películas, actuó aproximadamente en 300 cintas, pero sólo se le dan créditos por 80 de ellas. Su último deseo fue ser enterrada en el cementerio Hollywood Forever, pero el lugar no aceptaba el ingreso de personas afroamericanas.
Su vida se considera la de una mujer que fue contra lo establecido, pero en realidad sólo es la de una mujer que quiso que su vida fuera igual a la de muchas otras, pero su color de piel lo volvió difícil. El nombre de McDaniel debe recordarse con mayor importancia, puesto que abrió un camino para las y los que vendrían después. Porque nos recuerda que las luces no brillan de la misma manera para todas las personas y que, en la lucha por condiciones iguales para todas debe incluirse siempre la lucha antirracista.
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